DIARIO DE UN YAYOFLAUTA DESOBEDIENTE, CAPÍTULO 6.

IMG_2479

CAPÍTULO 6

 

12 DE MAYO, PRIMER ANIVERSARIO DEL 15M.

cAPÍTULO 6 2

La manifestación partía de la Fuente de las Batallas a las 17´30 horas, pero estábamos todos citados a las 16 horas para organizarla.

Cuando llegué, aunque aún no eran las 16 ya habían algunos compañeros y la pancarta y varios materiales esparcidos por el suelo, se notaba el interés por este evento, pues se habían estudiado todos los detalles minuciosamente para que no fallara nada.

Mientras nos saludábamos conversando animadamente, me estuve fijando si alguno de los nuestros llevaba algún equipo de grabación y que no pasara como en anteriores manifestaciones, me quedé tranquilo al ver a uno del grupo de Arte y Diseño con una cámara y otro con el ordenador colgado a la cintura y una pequeña cámara elevada sobre un tubo de hierro, después estuve dando vueltas para localizar a posibles alborotadores, no noté nada raro excepto al grupo de anarquistas, sabía que siempre iban a la cola de las manifestaciones y formando jaleo, no hacían nada ilegal, pero si las fuerzas del orden quisieran tener una excusa, el mejor objetivo eran ellos, por lo que decidí ponerme cerca para tenerlos vigilados, a los dos, anarquistas y policía.

A poco me llamaron, pues la policía preguntaba por los convocantes y tenía que presentar el DNI.

Una vez cumplimentado ese requisito comencemos a organizar al equipo de seguridad de la manifestación, pedí para mi el penúltimo numero a la izquierda, por dos razones, desde ese puesto controlaba a la cabecera anarquista y a la policía que se había colocado a la izquierda.

Comenzó a andar la manifestación con la consiguiente algarabía que caracteriza estos eventos, para mí, el silencio es más amenazante que los gritos, pero en ninguna manifestación conseguí hacérselo ver.

No me equivoqué al colocarme en aquella posición de la manifestación, a mi lado había un pequeño grupo de anarquistas, más exaltados que los que iban al centro, y cuando pasamos a la altura de los furgones de la policía empezaron a meterse con ellos, si les llamaba la atención puede que fuera peor, pues se exaltarían más, por lo que aprovechando que llevaba un spray de agua que habíamos repartido para refrescarnos, (era un día muy caluroso) les pregunté si querían agua, eso dio pie a entablar una conversación y distraerlos hasta que pasemos la altura de los furgones, aunque llevaban un pelaje raro eran unos chicos cultos y educados, después hemos coincidido en varias manifestaciones y nos hemos saludado, mencionando esta anécdota.

La manifestación proseguía sin incidentes, a mí me aburría no poder moverme a lo largo de la manifestación, pero tenía que resignarme.

Hasta que al llegar a mediado de la Gran Vía  me avisaron que la cabeza de la manifestación  había llegado a Triunfo, el lugar donde acababa, por lo que decidimos salirnos de la manifestación y avanzar hasta Triunfo, pues era el lugar indicado para leer un comunicado.

Al llegar a la Avenida de la Constitución veo que hay otro grupo leyendo otro comunicado a la entrada de la Avenida, frente a Triunfo.

Enseguida comprendí la jugarreta, aprovechando que los manifestantes tenían que pasar por la Avenida para llegar a los jardines de Triunfo se habían colocado a la entrada a la avenida en un lugar que llamamos la Bandera para dar su comunicado y quitar protagonismo a los convocantes, no podía ver quienes eran los que estaban leyendo el comunicado, pero si vi como algunos de Acampadas intentaban dirigir a la gente hacia el centro impidiendo el paso a los jardines del Triunfo.

No podía entender esta jugada, como podía ser que habiendo trabajado unidos, al final tuvieran que hacer esta faena, que impediría acciones conjuntas en el futuro.

Ese día comprendí que la política rastrera no solo se efectuaba en el sistema político, también se efectuaba en los movimientos sociales, tampoco sabía si en esta maniobra había intervenido todo Acampadas o solo era una parte de ellos, pues no se dio explicación ninguna por las dos partes, como si aquello fuera lo más natural del mundo, pero para mí no lo era, no me gustaba trabajar al lado de alguien que te puede traicionar en cualquier momento.

Me metí en el parque y a la entrada vi a compañeros con megáfonos intentando meter gente dentro, me pareció patético, parecíamos vendedores de feria atrayendo clientes.

Al fondo del parque estaban los compañeros con un equipo de altavoces y bastante gente alrededor y dispersada por los jardines, pero menos que fuera, les expliqué lo que estaba ocurriendo y para mi sorpresa no le dieron importancia, diciendo que esperarían a que acabaran para empezar nosotros, de forma agria les dije que si no empezábamos ya, la gente se iba a creer que había acabado todo y nos íbamos a quedar solos leyendo el comunicado, parece que me hicieron caso y comenzaron, al poco el parque estaba lleno.

Un compañero de DRY leyó uno, y otra compañera de Acampadas leyó otro.

Todo había salido perfecto, pero el entusiasmo que se respiraba en la preparación del evento, estaba ausente en los momentos de su final, ese acercamiento entre los dos sectores dominantes en DRY y Acampadas no se había visto en todo el recorrido de la manifestación, y a mi alrededor los que veía de DRY, solo veía caras largas, pero no eran de frustración sino de irritación.

En realidad, ¿qué ocurría en el fondo de los dos movimientos? no podía ser una cuestión de rivalidad, había demasiados palos en la rueda que impedía el acercamiento que propiciábamos un sector de los dos movimientos, que cuando todo parecía favorable a un acercamiento, sucedía un sabotaje como el de hoy que lo impedía, tuvo que pasar año y medio para descubrir los motivos, y a los manipuladores, faltos de escrúpulos y ética, títeres de intereses políticos.

Muy diferentes hubieran sido los resultados a favor del pueblo si los que sentíamos el Movimiento Indignados, como social solamente, y no hubiéramos permitido la manipulación en su seno, de partidos y Capital, y si hubiéramos impedido las marcas que nos separaban, en una palabra, si nos hubiéramos quedado en lo que en realidad éramos, indignados, un pueblo indignado.

Pero el movimiento nació controlado y marcado, como si de un producto de consumo se tratara.

 

Al día siguiente Acampadas se concentró a las puertas del ayuntamiento donde tuvieron un enfrentamiento con la policía, siendo detenidos dos de ellos, estos chicos no aprendían, en un enfrentamiento directo con la policía lo tenían todo perdido, solo sacarían palos y multas, además ¿qué es lo que pretendían si el día anterior ya habíamos demostrado nuestro rechazo a las políticas con que se estaba tratando la crisis, a que venía otra concentración.

Imagino que no habían quedado contentos con el protagonismo que habían tenido el día anterior y buscaban un golpe de efecto.

 

PREPARANDO LA FORMACIÓN DE UN GRUPO DE YAYOFLAUTAS EN GRANADA.

 

Aún no se si el interés que tenían porque formara un grupo de yayoflautas en la provincia se debía a querer seguir la estela de Barcelona y Madrid que fueron los primeros en crearlo o era un interés por quitarme de en medio de primera línea de DRY, pues ya les estaba quitando protagonismo al incorporar nuevas estrategias donde ellos no se defendían bien, o puede que no les interesaban la tendencia que le estaba dando al movimiento, lo cierto es que llevaban un tiempo proponiéndomelo, y yo resistiéndome, pues mis proyectos iban en otra dirección, y no era precisamente en formar un grupo con las limitaciones que acompañan a una edad avanzada.

Pero las reuniones de Beiro cada vez tenían menos asistencia, habiendo veces que solo estábamos dos, o tenía que suspenderla al estar yo solo.

La realidad era que después del 12M los movimientos sociales habían dado un bajón, exceptuando algunas concentraciones y pronunciamientos en Educación, reivindicaciones de las trabajadoras de Dependencia…

Por aquellas fechas la Diputación presentó un programa de despidos de los trabajadores y trabajadoras asistencia social, lo cual dio motivo a que se creara un grupo reivindicativo, que más tarde se llamó Marea Naranja, en la que no tuve contacto en sus comienzos, pero que después tuvo una significancia muy relevante, ya como grupo Yayoflautas con una ayuda mutua sin fisura, fue tanto el entendimiento entre los dos grupos, que muchas veces decíamos: “Ya no se si soy Yayoflauta o Marea Naranja”

Antes de esto, al ver que las reuniones DRY iban a menos me decidí a formar el grupo de Yayos como acicate para movilizarlos y lo publiqué en la orden del día de una de las reuniones.

Hizo efecto el llamamiento, pues esa reunión tuvo bastante asistencia.

En la misma se debatieron bastantes temas, siendo el principal la captación de integrantes al grupo, estableciendo cuatro frentes donde actuar, Centros Cívicos donde los mayores realizaban trabajos manuales, asociaciones de jubilados, reparto de flayers en la calle y difusión en las redes.

Solo me ayudaron en la difusión en las redes, lo demás tuve que hacerlo solo.

En este programa de acciones descubrí lo difícil que era concienciar a las personas mayores de salir a defender sus derechos, la mayoría ni los conocía, notaban menguar su poder adquisitivo pero lo achacaba a un momento coyuntural que pasaría pronto, si me dejaba hasta me contaban su pasado comunista de infancia religiosa y juventud patriótica mezclada con historias de mili.

Y en las asociaciones de jubilados, otro tanto, a las que podía llegar, pues la mayoría estaban politizadas y no me dejaban darles charlas políticas como decían ellos.

Y en las redes sociales, por lo visto en los sitios donde se difundía, todos eran jóvenes, pues nadie se interesó por el tema.

Esto lo compaginaba con la asistencia a distintas convocatorias y reuniones reivindicativas de varios colectivos.

 

Foto tomada por Granasaimedia- Lorena Moreno.

Capítulo 6

Entre ellos asistí a uno que de la Biblioteca del Zaidín que estaban preparando una acción festiva para recoger fondos con que ampliar la Biblioteca con más libros, una parte de los que encabezaban esta reivindicación eran personas mayores, a los que invité al grupo de los yayos, excusándose por no tener tiempo.

Hay quién dijo que había que leer un libro, pero después de comer.

Granada se había convertido en tristes danzarines invocadores de su “Totem sagrado” para que los librara de la fiera que los iba devorando, tristes sombras de un pasado que se dejaba fusilar sin oponer resistencia, solo por cinco minutos más de vida.

 

A todo esto las noticias de drásticos recortes se iban sucediendo, entre ellas destacaba el tristemente celebre “copago” el cual establecía una carga impositiva a los medicamentos que antes eran gratuitos para los jubilados, y para el resto de la población de un 40% de pago, ese 40% para algunos lo subían al 60%.

Los derechos adquiridos por los pueblos no son un regalo que por caridad nos hacen los dueños del mundo, son unas colinas sembradas de muertos hasta llegar a ganarlas, y en ellas se dejan a las generaciones venideras con el deber de defenderlas.

Pues aquí las colinas se entregaban sin una mínima defensa y una vez perdidas, cuando se sufrían en propias carnes su perdida se intentaban volver a ganarla… con armas cargadas con flores.

Las manifestaciones contra el poder, es como espetar al delincuente que nos está robando la cartera con un. “malo, que eso que haces no está bien”

Y no estaba dispuesto a dejarme arrebatar esa colina sin presentar batalla hasta las últimas consecuencias y desde el primer momento en que las hordas fascistas aparecieran.

En esta pelea dejé parte de mi salud, pero la salud se recupera, mientras que la dignidad cuando se mancha no hay arroyo que la limpie.

En sucesivas reuniones en las que se daba cuenta de las dificultades para formar el grupo de los yayos, se iban metiendo otras cuestiones reivindicativas que no prosperaban, pero yo ya tenía en mente ejecutar alguna acción fuerte para cuando decretaran el copago, pues ya lo tenía anunciado el gobierno, y darle legalidad como Real Decreto Ley, por lo que sería impuesto sin ninguna posibilidad de reprobación.

Estudié todas las estrategias que tuvieran la posibilidad de ser ejecutadas con unos mínimos de garantías que las pudieran ser efectivas y que tuvieran la suficiente repercusión para hacer retroceder al gobierno o por lo menos que sirviera para suavizar las medidas del copago.

Era consciente de las dificultades que iba a tener para conseguir algo positivo, pues por un lado estaban las medidas de recortes impuestas por Bruselas para saquear a los pueblos del sur de Europa en beneficio del Capital, y por otro lado estaba la industria farmacéutica que ya habían olido “mordida” en las privatizaciones y subidas indiscriminadas en el precio de los medicamentos, el copago era el principio de una serie de medidas para llevar Sanidad al sistema de beneficencia.

Elaboré tres acciones para evaluar sus posibilidades, una concentración frente a la sede de Sanidad, una ocupación de dicha sede y una declaración de desobediencia civil al copago dirigida al Ministerio de Sanidad.

La concentración la eliminé por entenderla muy floja de repercusión, la ocupación también la eliminé por evitar posibles multas o detenciones, solo que quedaba la declaración de desobediencia civil, por lo que empecé a preparar las estrategias para que tuviera la mayor repercusión y pudiera ser seguida en todas las provincias.

Lo primero era ubicar el lugar donde presentar la declaración, lo suyo era Subdelegación del Gobierno y dirigida al Ministerio de Sanidad, pero me pareció que el hacerlo por medio del libro de quejas y reclamaciones en mi centro de salud podía ser más impactante, y sobre todo si el número de declarantes era considerable.

Otro punto a evaluar, para mi el más importante, era la difusión, de nada serviría hacerla sin que fuera poco difundida, en este tiempo de trabajar las redes había aprendido que atraía más la atención un texto acompañado por un vídeo, por lo que lo metí en una de las prioridades, la difusión en redes era lo que menos me preocupaba, confiaba en los chicos, y lo bueno era que había un sector de DRY y Acampadas que en estos meses habían cogido confianza en mí.

Esta fue la declaración de desobediencia civil que preparé:

 

En mi derecho como ciudadano español expongo mi queja al Ministerio de Sanidad y en su defecto al SAS.
Señores Administradores el abajo firmante le exige desde la máxima indignación la retirada completa de todas las medidas de recortes en sanidad.
Baso mi petición por los siguientes motivos:
Somos mucho millones de españoles los que hemos pasado el límite de la pobreza, si ya nos es difícil, simplemente comer, díganos cómo vamos a pagar los medicamentos.
Les recuerdo que tanto los medicamentos como la asistencia sanitaria son, y han sido ya cobrados por los impuestos al trabajo, por lo tanto volver a cobrarlos seria un robo, y como tal denunciable ante la justicia, (todo se hará).
Ante lo expuesto, les comunico que en cuanto tenga que pagar un solo céntimo, el abajo firmante se declarará en HUELGA de médico y medicamentos.
Declarando responsables de todo lo que pueda ocurrir a todos los organismos de la administración de sanidad que hayan tenido alguna responsabilidad en este robo a las clases más desprotegidas del país.

 

Las siguientes reuniones se desarrollaron con el copago como tema central, debatiendo posibles arreglos, reforzando estrategias y evaluando la repercusión en negativo o positivo que pudiera tener, se centro mucho el interés en el día después, en crear fórmulas que evitaran un deterioro en la salud por la huelga de medicamentos.

Este fue el debate más tratado, no queríamos que pudiera suceder un efecto llamada que pudiera ocasionar una desgracia en los posibles huelguistas, por lo que se decidió que la acción la realizara yo solo al principio y esperar el desarrollo de los acontecimientos para dar los siguientes pasos.

Fueron unas medidas muy calibradas para evitar cualquier incidencia negativa en la población, aunque con ello perdiera fuerza la acción, ya quisiéramos de nuestros políticos una pequeña parte de ese grado de responsabilidad.

Otro punto que yo no había tenido en cuenta fue los posibles peligros de una huelga de medicamentos, aunque solo tenía hipertensión pero esto era suficiente para que ocasionara un grave deterioro en mi salud y aún provocar la muerte, fueron los compañeros los trataron este tema, decidiendo que solo fuera una acción simbólica, y que debería seguir, al día después mi ritmo normal con mis medicamentos.

Me negué rotundo, no quería prestarme a una farsa, si me declaraba en huelga la seguiría con todas sus consecuencias, entonces me amenazaron con no apoyar la acción, por lo que tuve que negociar una salida que tuviera el consenso de todos.

Propuse ir a urgencias todos los días para que me administraran la pastilla de la tensión, (fue una salida de circunstancias, pues sabía que no tendría sentido el ir a urgencias teniendo la tensión estable, por lo que tendría que esperar a tenerla alta para ser atendido)

Pero conseguí mi objetivo, la propuesta fue aceptada después de debatir posibles problemas que esa postura conllevaba, como la posibilidad de que si eran muchos los seguidores se podían colapsar las urgencias en detrimento de los demás usuarios verdaderamente necesitados de ella.

Al final fue aceptada la propuesta con la recomendación por parte de todos de anular la huelga en cuanto fuera un peligro para la salud de una sola persona.

Pocas veces he formado parte de un grupo tan responsable y con un espíritu tan fuerte de solidaridad con los compañeros.

En la última reunión, antes de declararme en desobediencia civil al copago, se dejaron atados los últimos flecos que quedaban sueltos, se ofrecieron un chico y una chica a acompañarme al centro de salud, el chico era periodista en paro y se ofreció a grabar la acción, y la chica era de DRY que ya estuvo en la acción contra la CAM. una activista muy eficaz en Twister y muy activa en todas acciones que se habían realizado, en el activismo social, en la dictadura teníamos muy presente la superstición al elegir compañeros que no fueran gafes, y con esta chica, iba con la tranquilidad de que en todo lo que había intervenido había sido positivo.

El día elegido fue el lunes, día 2 de julio pues el Real Decreto Ley 16/7/2,011 fue aprobado el domingo 1 de julio y la intencionalidad de la acción era atajarlo desde el primer día que fuera impuesto el decreto, y no se hizo el domingo por no ser un día festivo.

 

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Uncategorized. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s